Desde siempre me ha gustado observar el cielo, de día veo sus nubes y miles de formas, y de noche observo el resplandor de la luna rodeada de miles de estrellas, se contempla una belleza única y mágica y hace que pensamientos y recuerdos lleguen a mi mente y de alguna forma plasmo en una hoja esos pensamientos y palabras que brotan de mi corazón.
Al tomarme esos minutos de tranquilidad y silencio absoluto, alejo los problemas el estrés el cansancio y hasta las tristezas, y hay es donde empiezo a ver y a sonreír por que la vida realmente es bella y en lo fácil que es enfrentar los miles de obstáculos que se interponen en el camino.
Y es muy fácil vencer un obstáculo y solventar los problemas, salir del estrés y sonreír nuevamente, lo que si no es fácil es esconder un sentimiento de tristeza y más cuando esta acompañada de dolor o rabia, hay ni el mejor whisky puede quitarla, ni las lagrimas más dolorosas logran arrancarla, y a veces cuesta expresar ese sentimiento de tristeza lleno de rabia o dolor y desahogarlo por alguna razón personal, muchas de las veces es fácil expresar ese sentimiento, otras veces no.
Pero para después que pasa el día, solo me acuesto otra vez en mi ventana y continúo mirando al cielo y sonriéndole a la vida, dejando atrás lo malo y esperando las nuevas sorpresas de la vida.
“El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza, ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad."